Te escondes tras nubes recién paridas de tormentas
brillas parpadeante con un azul esmeralda bajo el algodón que flota
indicándome el camino a seguir detrás del salitre del Mar..
a lo lejos se oyen sus aguas batir contra el sueño firme
y la sal se respira por los poros y contagia mi cabello alborotado
de alegrias, de sueño no encontrados aún, de azules en mis ojos..
Y como lucero de noche tu compañera nocturna,
foco de mil luciernagas juntas en un solo punto..
allá en lo alto del Valle, guía centinela de mis desvelos..
me enamora tu destello y me perturba las emociones..
siento que mi cuerpo se limpia con tanta ternura
te escondes para luego salir a mi encuentro
siempre fértil de movimientos en mi alma..
al unísono con mi divinidad...