Hoy he comenzado un nuevo libro, me gusta leer de todo un poco, pero me atrae mucho la sanación y el encontrar técnicas o medios para llegar a ella.
El libro que he empezado a leer es de Osho, se titula de la medicación a la meditación. Solo he leido el prologo y ya estoy enganchada, conecta con los cambios y las inquietudes que tengo a nivel profesional.
Como médico me siento en ocasiones coja, siento que nos estamos saltando algún eslabón en el proceso de sanación o de curación y curiosamente, habla de como las enfermedades físicas tienen un origen a nivel espiritual o psíquico o como también muchas enfermedades puramente físicas pueden hacer mella en el alma o espíritu.
Siento que debemos dar un salto cuántico en la forma de hacer medicina. Actualmente la medicina alópata solo contempla la parte física y la parte espiritual se queda en un segundo plano. En este libro habla de que el cuerpo y el espíritu son las misma cosa, solo que a distintos niveles de percepción. No pueden ser el uno sin el otro. Solo ver un extremo nos estamos perdiendo el "Todo".
En mi practica diaria, lo experimento todos los días, como hay muchos procesos de enfermedad a los que no les puedo dar una explicación científica y no se detectan con ninguna prueba médica, o como en muchas ocasiones después de haber sanado el cuerpo con medicamentos, el paciente sigue padeciendo los mismos dolores o incluso no hay alivio de la sintomatología. Con todo esto quiero decir que muchas veces tratamos solo el cuerpo y nos olvidamos de sanar otras partes del "Hombre" o la "Mujer", donde muchas veces reside el origen de las dolencias.
En definitiva, creo que la practica médica se debe acercar más a una visión "holística" del ser humano, será entonces cuando la medicina será completa.
Estoy cada vez más convencida de que debemos mirar hacia adentro de nosotros, ahí residen todas las respuestas, no solo a los problemas de salud. La medicalización no soluciona lo que hoy nos afecta, solo lo disimula, lo tapa durante un tiempo, pero el verdadero origen sigue oculto.
Avanzamos medicalizando hasta la propia muerte, no nos permitimos vivir con dignidad ni tampoco morir con dignidad, alargando la vida por el miedo que tenemos al final de nuestro cuerpo.
Por eso creo que la meditación está en el otro extremo, ahora hay que encontrar el eslabón perdido que conecta la meditación con la ciencia médica.
