Soltar...dejar libre aquello que ya fue, se abrió una puerta hermosa que nos brindo su más tierna luz, luego ésta permaneció para que volvieramos a salir..por el mimo sitio donde entramos un día..
La vida es así, es un continuo devenir de vivencias, de personas, de lugares, de emociones y esperanzas..
Cuando llegamos aquí, nunca sabemos cuando nos iremos, sólo la certeza de que un día partiremos..hagamos un lazo suave, de seda fina y que nos una poderosamente a la vida, así al emprender el vuelo, nos impulsará y nos dejará libres para seguir avanzando...
Nada es eterno, pero permanece, siempre deja su huella allí donde estemos..por eso todo regresa, todo queda en nuestra alma, pero hay que vaciarla para llenarnos de nuevo una y otra vez,en un círculo sin fín, como el agua de una fuente, que suelta agua para seguir brotando..
Cada día que pasa, más me cuesta entender el desapego, y al mismo tiempo se que es algo necesario, importante para seguir viviendo..nunca nos llenarémos de cosas nuevas si no vaciamos el recipiente primero..
Desapegarse, soltar..es el verdadero cordón umbilical que nos conecta con la vida, nos da fuerzas para agradecer, aprender y luego reciclar las vivencias, las personas que pasaron por nuestra vida y que ya no volverán; pero todo permanece en nuestra alma, madurando nuestra existencia aquí y siempre.
Practicarlo nos hace el viaje más ligero..