Perdida sin entender, vuelvo a encontrarme de nuevo en el sinsabor del alma rota, decepción y llanto recorren mis ojos que duelen de tanto llover, cerca te tuve, muy cerca del alma , llegaste a rozarla y comprenderla de veras. Ahora te has convertido en un extraño para mi, ya no se donde comenzó y donde terminó esta historia que para mi se ha acabado...
No se por donde empezar a recoger los pedazos desparramados por el suelo de mi cuarto...cristales rotos de una historia muy hermosa. Y quiero gritarlo a los cuatro vientos y no puedo, no me escucharías ni me entenderías, ya que el frío se ha apoderado de esta estancia hueca que es mi alma.
Supongo que el vacío es necesario para comenzar de nuevo y a veces el dolor nos impide pedir perdón, si es que hay algo que perdonar.
No se donde te fuiste compañero de camino, amigo de esos que son del alma, no se donde me fui yo con mis reclamos y mi inocente creencia de que siempre estaríamos para ambos.
Solo se que deseo lo mismo que desee cuando te conocí..tu bien y tu prosperidad en todo lo que hagas en esta vida..siempre estaré aunque no me busques y aunque yo no desee hacerlo tampoco.
Y gracias por todo lo compartido con el solo interés de disfrutarnos...
CONCIENCIA...
Espacio dinamico, cambiante y que fluye como el agua..donde reflejo mi mundo interior para los demás.
martes, 14 de abril de 2015
domingo, 1 de marzo de 2015
Cuando fue que perdí...
Frío corazón en tinieblas
escarcha en mis venas calientes
que dejaron de latir hace tiempo
cuando las envenenaros de mentiras,
de vil manipulación encubierta
fue entonces cuando su calor se perdió...
No se como volver al origen de mis sentimientos
han sido tantos golpes inesperados
que ya no doy un paso sin pensármelo dos veces..
Cuando mi alma se torno en desconfianza
antes sabía jugar y reír sin medir
maldita experiencia que no me deja
ser de nuevo una niña ilusionada...
Malditos sean los corazones rotos
que intentaron romper el mio..
Pero lo que no saben es que yo sigo
intacta por dentro..
sólo tengo que encontrar de nuevo
mi calor.
Y el frío se irá...
domingo, 18 de enero de 2015
Atrapar la alegría...
Todo comienza ahí cuando te das cuenta que se ha ido
la que te sustenta y te da alas para vivir...ya no está
sientes ese vacío, ese frío helador que te congela las pestañas
y lo ojos lluviosos ya no pueden brotar más, se limpian..
Ahí comienza mi búsqueda incesante por encontrarte
dormida entre mis entrañas, reluciente algarabía risueña..
y te he esquivado por temor a perderte, sabiéndote tan mía..
Ni los mas gélidos inviernos me alejaran ya de ti
esta vez no permitiré el olvido de tu sonrisa
de tus ansias de seguir latiendo dentro de mí..
Han llovido muchas lunas, sola y sin esperanzas..
Han llovido muchas lunas, sola y sin esperanzas..
apareciste de repente, sin buscarte te volviste a mostrar
entera y firme, con la convicción de que siempre fui así
como me ves ahora, entregada a la fuerza de mi corazón ardiente
con ansias de calor en mi alma, de seres afines que se muestren,
mis puertas siempre estuvieron abiertas para ti...
Y aunque vientos huracanados cerraron mis cancelas
hoy las rejas se derriten ante tu presencia..inevitable..deseable
Te cojo al vuelo para que no te vuelvas a escapar
esta vez eres mía y yo soy tuya...
alegría..
lunes, 29 de diciembre de 2014
Viaje al comienzo...
Mi universo entero se mueve,
se desplaza hacia lo desconocido
siento miles de células golpear fuerte
mi espíritu libre,
bohemio y lleno de sabiduría.
| Reconoce el camino avanza sin miedos hacia su plan trazado que hace miles de años decidió... |
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Ahora el vuelo se hace ligero
el peso de las entrañas se disipa
transparencia visible
me envuelve el alma
de suave seda inmaculada
palpitar de corazones nuevos
entran al compás de melodías
resuenan notas perfectas
como alabanzas a la nueva vida..
Y así el camino se rehace
de nuevo comienza seguro
limpio, terso, todo por recorrer
lleno de esperanzas renovadas
ya las tormentas lejanas
resuenan al unísono
relucen relámpagos en el horizonte
huyendo del nuevo amanecer..
Todo vuelve a renacer...
lunes, 25 de agosto de 2014
sigo buscandote...
Un día creí encontrarte enredado en mi columna
pilar que sostenía mis penas y alegrías
ahora se que todo fue un sueño fugaz
de algo que creía certero y eterno
y no me daba cuenta que lo efímero es mas cierto
que la propia vida..
Sigo soñando con encuentros en mi paraíso
revoloteando en una nube de ensueños
girando juntos en un mismo vuelo...
Quizás algún día tomes la forma adecuada
quizás algún día tu rostro se muestre
quizás ya lo has hecho y yo aun no te veo...
Solo se que anidas en mi alma
rostro de mil caras desdibujadas
sin perfil reconocible, sin aliento cercano
un día te tuve, lejano tal vez, con otro cuerpo
distinto al que me sostiene en este tiempo
y por eso no te reconozco en el viento
no te encuentro volando a mi lado
y soñando juntos despiertos..
domingo, 3 de agosto de 2014
Relatos y cuentos...
La princesa Amapola...
Como en todos los cuentos la historia comienza así..Había una vez..
Una niña llamada Amapola, un nombre precioso para alguien a quien sus mejillas se tornaban purpura con solo nombrarla.
Vivía en un pueblito pesquero en una isla perdida en el pacífico, de arenas blancas y finas que se colaban entre los dedos finos de la pequeña. Era muy lista y curiosa, todo lo que estaba a su alrededor le llamaba la atención, jugaba casi siempre en una cala cerca de donde pescaba su padre.
Allí imaginaba mil aventuras donde ella casi siempre era la protagonista. habían pocos niños en la isla y siempre ansiaba alguien con quien jugar.
Un día cual es su sorpresa llego un barco de visita al puerto cercano que trajo gente extranjera, eran gentes que vestían casi siempre de blanco y venían con sombreros de paja en la cabeza, personas algo extrañas que hablaban otro idioma, con mucho interés por visitar los parajes de la isla y conocer sus rincones.
A ella incluso le parecían molestos, ya que alteraban la paz de las playas donde ella jugaba, pero aun así le resulto interesante observar a aquellos visitantes tan extravagantes.
Una mañana cálida, ya casi a finales de julio, se dirige a su calita preferida dispuesta a organizar un tenderete con unas ramas secas y un palo viejo que encontró el día anterior, su braco velero a la deriva, lo quería llamar, tenía tanta imaginación que en realidad se creía navegar por aquellas olas azules y descubrir mundo perdidos lejos de aquellas costas, le encantaba soñar que viajaba lejos y descubría lugares insólitos que nadie había visitado y que se convertía en la princesa legitima de sus pobladores. Ya cuando se acercaba a la orilla le pareció ver una bolita blanca moverse arremolinada cerca de aquel viejo tronco que encontró ayer... cuanto más se acercaba más lograba distinguir de que se trataba, no dejo de parpadear al ver que se trataba de un niño, al principio solo pudo distinguir sus ropas, pero era un niño sin duda que estaba jugando con la arena, vestido de blanco, debe de ser un niño que vino con el barco que atraco hace tres días, -pensó- con la misma vestimenta que los adultos que vio bajarse al muelle del gran buque.
Hola, - le dijo al llegar- el niño se giro y se la quedó mirando por unos instantes, de repente esbozo una gran sonrisa, tenía unos dientes tan blancos como su ropaje, se acerco y le dio un trozo de ramita seca que ella el día anterior había amontonado junto al palo para jugar en la playa. No le contestó, debe de ser mudo,- pensó- o - a lo mejor no entiende mi idioma- le hablaré despacio a ver si así logra entenderme, - ¿Cómo te llamas? yo me llamo Amapola...por un instante los dos se quedaron mirándose, pudo darse cuenta que el niño tenía unos preciosos ojos azules como el mar que estaba cerca,y se dio cuenta que no la entendía, pero si que estaba ansioso por jugar, de pronto, después de entregarle la ramita seca, comenzó a poner orden a todos aquellos restos que el mar había dejado en la orilla y empezó a formar algo parecido un barco velero. Ellos se entendían, a Amapola le parecía como un sueño, sin casi comunicarse verbalmente, lograron ponerse de acuerdo...esa es la magia de las almas que se entienden, almas limpias que aun no se han contaminado.
La mañana avanzaba allí perdidos en aquella cala, las horas pasaban lentas, no se detenían a robarles el aliento, con una energía imperturbable continuaban su labor de construir aquel barco velero que surcaría aquellos mares turquezas y blancos espumosos. Una vez terminada la obra, rendidos se echaron en la fina arena blanca, aun sus pechitos palpitaban de emoción y sus miradas complices desprendían un destello de satisfacción por la obra realizada, la habían hecho ellos solitos y era suya, podían hacer lo que quisieran con ella y así lo hicieron.
Se embarcaron en algo que ni ellos mismos imaginaban, echaron el barco al mar, se subieron encima y comenzaron a navegar, al principio el trozo de madera se balanceaba mucho y casi tira al mar al niño misterioso, pero pronto se hicieron con el equilibrio, fue fácil ya que las mareas estaban tranquilas en aquella epoca del año, y los barcos de pesca faenaban para aprovecharlas, pero aquella barquita improvisada y con un trozo de tela mal puesta en un palo, se adentro en alta mar, los niños estaban muy ocupados arreglando la dirección de la tela para que cogiera las mejores rachas de viento y no se dieron cuenta que cada vez se alejaba más y más..pronto sus ojos ya no divisaban la tierra y entendieron que lo conocido ya no estaba a la vista.
Se habían adentrado en lo desconocido...
Como en todos los cuentos la historia comienza así..Había una vez..
Una niña llamada Amapola, un nombre precioso para alguien a quien sus mejillas se tornaban purpura con solo nombrarla.
Vivía en un pueblito pesquero en una isla perdida en el pacífico, de arenas blancas y finas que se colaban entre los dedos finos de la pequeña. Era muy lista y curiosa, todo lo que estaba a su alrededor le llamaba la atención, jugaba casi siempre en una cala cerca de donde pescaba su padre.
Allí imaginaba mil aventuras donde ella casi siempre era la protagonista. habían pocos niños en la isla y siempre ansiaba alguien con quien jugar.
Un día cual es su sorpresa llego un barco de visita al puerto cercano que trajo gente extranjera, eran gentes que vestían casi siempre de blanco y venían con sombreros de paja en la cabeza, personas algo extrañas que hablaban otro idioma, con mucho interés por visitar los parajes de la isla y conocer sus rincones.
A ella incluso le parecían molestos, ya que alteraban la paz de las playas donde ella jugaba, pero aun así le resulto interesante observar a aquellos visitantes tan extravagantes.
Una mañana cálida, ya casi a finales de julio, se dirige a su calita preferida dispuesta a organizar un tenderete con unas ramas secas y un palo viejo que encontró el día anterior, su braco velero a la deriva, lo quería llamar, tenía tanta imaginación que en realidad se creía navegar por aquellas olas azules y descubrir mundo perdidos lejos de aquellas costas, le encantaba soñar que viajaba lejos y descubría lugares insólitos que nadie había visitado y que se convertía en la princesa legitima de sus pobladores. Ya cuando se acercaba a la orilla le pareció ver una bolita blanca moverse arremolinada cerca de aquel viejo tronco que encontró ayer... cuanto más se acercaba más lograba distinguir de que se trataba, no dejo de parpadear al ver que se trataba de un niño, al principio solo pudo distinguir sus ropas, pero era un niño sin duda que estaba jugando con la arena, vestido de blanco, debe de ser un niño que vino con el barco que atraco hace tres días, -pensó- con la misma vestimenta que los adultos que vio bajarse al muelle del gran buque.
Hola, - le dijo al llegar- el niño se giro y se la quedó mirando por unos instantes, de repente esbozo una gran sonrisa, tenía unos dientes tan blancos como su ropaje, se acerco y le dio un trozo de ramita seca que ella el día anterior había amontonado junto al palo para jugar en la playa. No le contestó, debe de ser mudo,- pensó- o - a lo mejor no entiende mi idioma- le hablaré despacio a ver si así logra entenderme, - ¿Cómo te llamas? yo me llamo Amapola...por un instante los dos se quedaron mirándose, pudo darse cuenta que el niño tenía unos preciosos ojos azules como el mar que estaba cerca,y se dio cuenta que no la entendía, pero si que estaba ansioso por jugar, de pronto, después de entregarle la ramita seca, comenzó a poner orden a todos aquellos restos que el mar había dejado en la orilla y empezó a formar algo parecido un barco velero. Ellos se entendían, a Amapola le parecía como un sueño, sin casi comunicarse verbalmente, lograron ponerse de acuerdo...esa es la magia de las almas que se entienden, almas limpias que aun no se han contaminado.
La mañana avanzaba allí perdidos en aquella cala, las horas pasaban lentas, no se detenían a robarles el aliento, con una energía imperturbable continuaban su labor de construir aquel barco velero que surcaría aquellos mares turquezas y blancos espumosos. Una vez terminada la obra, rendidos se echaron en la fina arena blanca, aun sus pechitos palpitaban de emoción y sus miradas complices desprendían un destello de satisfacción por la obra realizada, la habían hecho ellos solitos y era suya, podían hacer lo que quisieran con ella y así lo hicieron.
Se embarcaron en algo que ni ellos mismos imaginaban, echaron el barco al mar, se subieron encima y comenzaron a navegar, al principio el trozo de madera se balanceaba mucho y casi tira al mar al niño misterioso, pero pronto se hicieron con el equilibrio, fue fácil ya que las mareas estaban tranquilas en aquella epoca del año, y los barcos de pesca faenaban para aprovecharlas, pero aquella barquita improvisada y con un trozo de tela mal puesta en un palo, se adentro en alta mar, los niños estaban muy ocupados arreglando la dirección de la tela para que cogiera las mejores rachas de viento y no se dieron cuenta que cada vez se alejaba más y más..pronto sus ojos ya no divisaban la tierra y entendieron que lo conocido ya no estaba a la vista.
Se habían adentrado en lo desconocido...
martes, 29 de julio de 2014
Amor transparente
Entrega sutil en el regazo
dedos que se confunden
tu rostro eterno en mis pupilas
efímero mas incierto
fundidos en un solo cuerpo
luz de mil años me inunda
te doy mi parte incompleta
para que remiendes tus esquinas
siempre supe lo que soñabas
estoy aquí en tus anhelos
búscame y hallarás tu universo...
El amor saborea mis labios
mis vértices en curvas
aristas de bellos erizados
de ternura, de sosiego
en el regazo sutil de tu cuerpo..
Y te amo eternamente
por siempre, aunque no estés aquí
conmigo..
mis estrellas brillan sabiéndote
formando soles
para mi, allí en tu cielo...
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